miércoles, 1 de agosto de 2012

Alegato de fiscalía. 8.20 Héctor Osvaldo González.


Caso Héctor Osvaldo GONZALEZ: secuestrado el 19 de abril de 1977 por la noche en su domicilio de calle Irigoyen en Punta Alta, por personal vestido con ropa de fajina, actuaban a cara descubierta y fuertemente armados. Entraron en su departamento, encapucharon al matrimonio y los llevaron a un CCD de la Base Naval ubicado en la Batería de la Armada y torturados. Tras dos o tres días de cautiverio fueron llevados a una casilla rodante en el predio  de “la escuelita” (sobre la que también hacen mención PARTNOY y PRINCIPI), luego ingresado a la edificación donde perdió contacto con su esposa. Estuvo 100 días secuestrado, durante ese lapso fue sometido a toda clase de torturas y tormentos: simulacros de fusilamiento, picana eléctrica, golpes y “submarino”. Lo interrogaba “el tío”  por ILLACQUA y LOFVALL, con quienes habían compartido militancia en la JUP, y había jugado al rugby. Por otras personas que sabía que estaban secuestrados hacía tiempo, y por otras que no conocía. Le atribuían siempre ser subversivo. Los interrogadores a su entender, serían del área de Inteligencia.
Estuvo solo en una habitación, escuchaba gritos, sin haber podido hablar con nadie. Dio una descripción física precisa de “la escuelita”.
Por conversaciones de guardias, pudo escuchar que se referían a situaciones previas a su ingreso, se hablaba de Teodoro BONFIGLIO y del modo en que lo habían torturado, de MERCERO y su esposo SOTUYO,  de PRINCIPI compañero de Patricia ACEVEDO.
El 26 de julio de 1977 fue trasladado a la Unidad Penal 4, fecha que obra en su ficha individual de la unidad en la que se dejó constancia de que se encontraba a disposición de autoridad militar.
Desde “la escuelita” a la cárcel fue trasladado en la caja de dos vehículos y luego de arribar a la unidad, en el interior de la misma le quitaron las esposas y las vendas. NUÑEZ lo recibió y le advirtió que pasaba a estar a disposición del PEN y que hiciera las cosas bien, porque “ya sabía lo que le esperaba”.
Esto demuestra la conexión entre los agentes de la UP4 con las personas que trabajaban en el CCD.
GONZÁLEZ dijo que estar a disposición del PEN significaba estar privado de libertad “sin plazo ni duración conocida”. Su familia desconocía lo ocurrido con él, recién tuvieron noticias cuando desde la cárcel les pudo enviar una carta.
GONZÁLEZ no supo sobre el destino de su esposa, preguntó por las mujeres pero no estaba allí, al tiempo pudo saber que estaba viva al recibir la visita de ella.
El 22 de agosto de 1977 fue trasladado junto con otros presos a Rawson. NUÑEZ fue el encargado del mismo. La liberación fue en  agosto del ’82 luego de un año de régimen de libertad vigilada, habiendo estado desde setiembre del ’79 en la Unidad 9 de La Plata.
El secuestro, cautiverio y torturas se hallan acreditados con su testimonio, el de su esposa, su padre y el testimonio de ABEL, incorporado por lectura.
Su padre hizo gestiones en la Comisaría 1ra. en BB, se inició un expediente en el Juzgado Federal 1, la esposa dio detalles del hecho y dijo haber sido bien tratada, hay que tomar en cuenta el contexto en el que dijo esa expresión: no había otra opción.
Presentaron hábeas corpus rechazado con costas.
Gestiones con OGÑENOVICH, porque GONZÁLEZ era militante católico,  él lo visitó en La Plata y le dijo que “ahora estaba bien, que antes lo había visto con una capucha”.
La prueba documental de este caso se integra con el expte 228 CFABB, el expte. 219 CFABB, el expte.246 del JF1BB, el expte.95 CFABB, el decreto PEN 2226/77 en el que se dispuso el arresto y el decreto 385/82 PEN por el cual se deja sin efecto el mismo y la ficha individual Unidad Penal 4.
De este modo se ha probado el secuestro de Héctor GONZÁLEZ ocurrido el 19 de abril de 1977, su cautiverio y torturas en “la escuelita”, su traslado a la UP4, desde allí a Rawson y La Plata y su puesta en libertad definitiva en agosto del ’82.
Entre la documentación de Inteligencia con la que contamos en este caso, tenemos una constancia de notificación de su arresto a disposición del PEN, hecha saber por el Jefe de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, Héctor Manuel NUÑEZ; también la planilla de antecedentes de GONZÁLEZ que es bastante extensa: se menciona a otras personas –aquí la tenemos en pantalla- SALTO, LORENZO, CASTILLA, CUESTA, CEREIJO, MAISONAVE, ACEVEDO, BONFIGLIO, CUESTA. Todas relacionadas a través de distintas actividades, con GONZÁLEZ.
En julio del ‘77 es puesto a disposición del PEN y en octubre del ‘81 el causante recupera su libertad, según la planilla.
Lo que es interesante destacar, si esto se lee entre líneas, es que el seguimiento empieza en el ‘73, y hay informes periódicos en el ‘74, ‘75, ‘76; todas de actividades sociales, políticas. Pero hay una brecha importante del informe durante el período de permanencia de la víctima en “la escuelita”. Aparecen otros datos en el informe recién cuando es puesto a disposición del PEN.