miércoles, 1 de agosto de 2012

Alegato de fiscalía. 8.57 Hugo Washington Barzola.


Caso Hugo Washington BARZOLA: integra una concatenación de casos, a partir de secuestros y violaciones de domicilio. Declaró en el juicio y dijo que en el año ‘76 era técnico en electrónica y radioaficionado. El secuestro se produjo en su vivienda una madrugada de julio ’76: un grupo de personas armadas y de civil lo introdujeron en un Opel K color azul y lo trasladaron encapuchado en el piso del vehículo, con un arma apuntándole en la cabeza. Pudo constatar que se dirigían al V Cuerpo, donde permaneció varias horas. Allí le ataron las manos atrás con alambre de fardo, lo golpearon y percibió un fuerte aroma a formol. Pudo escuchar los gritos de una mujer, a la que le gritaban para que dijera la verdad, y la mujer lloriqueaba. Posteriormente fue trasladado en otro vehículo, previo desatarlo y quitarle un capuchón de yeso que le habían colocado en la cabeza. Lo llevaron al Batallón de Comunicaciones 181, allí entregaron su documento al Jefe de Guardia y lo hicieron esperar. Durante la espera pudo observar intenso movimiento en el lugar, vio salir a la  gente detenida en el retén de guardia, que iba al baño, eran 13 personas estimativamente. Vio también a los que estaban en la celda de castigo: “parecían  fantasmas atados con alambre de fardo”.
Su cautiverio en ese lugar se prolongó por más de tres meses. Observó allí los preparativos militares para el  operativo de la localidad de VILLARINO, donde fue secuestrado DEXTER.
Hasta ese lugar lo llevaron, eran como más de un centenar de secuestrados. Relató que un día halló una documentación con la foto del subteniente GANDOLFO a quien reconoció del operativo de su secuestro. Esta persona se encuentra en estado de elevación a juicio por este hecho.
Su secuestro quedó acreditado con la declaración de su esposa, CASALLA, y su permanencia en el Batallón fue acreditada por las declaraciones de LAURENZENA y SCFASCIA, que fue quien le avisó a CASALLA dónde estaba su esposo. Durante y luego del cautiverio no se le formuló acusación. Sin embargo BARZOLA indicó un posible motivo: su hijo homónimo figuraba en la agenda de MONACO y BUFFO, ambos fusilados en Entre Ríos, a quien habían contactado para que le dieran clases particulares a su hijo. Eso y su condición de técnico en comunicaciones, consideró relevantes para su secuestro.
La constancia documental son el legajo CONADEP 7753, y la nota de ASPITARTE dirigida a la esposa de la víctima (24 de agosto de 1976) mediante la que le hace saber que su esposo está detenido en dependencias del Comando del V Cuerpo. Lleva membrete, firma y sellos.