miércoles, 1 de agosto de 2012

Alegato de fiscalía. Niños nacidos en cautiverio: hijo de María Graciela Izurieta y Ricardo Garralda.


Córdoba (fiscal) Paso ahora a los casos de nacidos en cautiverio. Caso de María Graciela IZURIETA y su hijo nacido en cautiverio: ella fue secuestrada el 26 de julio de 1976, tenía en ese momento 23 años. Estaba embarazada de aproximadamente tres meses, cursaba el 3er año de Filosofía de la Universidad del Sur y militaba en la Juventud Peronista junto con su hermana menor, Zulma. Sus allegados la apodaban “La Corta”. Vivía en la calle 11 de abril a la altura del 300 en un departamento desde el que fue secuestrada por efectivos militares del VTo Cuerpo, junto con su pareja Ricardo GARRALDA, a la medianoche de la fecha indicaba. Para acreditar el secuestro declaró: GOSLINO de POSTILLO, vecina, quien dijo que el operativo estuvo a cargo de un grupo de personas que ingresaron corriendo por el pasillo y buscaban a las hermanas María y Zulma, luego de un disturbio se los llevaron secuestrados. Desde la noticia del secuestro el padre de IZURIETA presentó un habeas corpus, rechazado por Guillermo MADUEÑO y Gloria  GIROTTI y no sólo eso, sino que fue condenado a pagar las costas de ese intento de buscar a su hija. Por orden del Juez, esa condena al pago de costas, le fue notificada por la policía federal argentina a IZURIETA. Junto a su esposa, Miguel Ángel IZURIETA realizó otras gestiones con resultado negativa. Consta que María Graciela IZURIETA estuvo en el centro clandestino “la escuelita” donde estuvo por lo menos 5 meses, y luego de tener al bebé, fue desaparecida y su cuerpo sigue oculto. La identidad de su hijo no ha sido posible restituir hasta el momento. De ella hablaron María Cristina PEDERSEN, quien dijo en este debate que en los 40 días que duró su secuestro entre agosto y septiembre del 76, habló con Graciela, con quien ocupaba la misma cucheta y ella le contaba el temor que tenía de perder a su bebé, por las cruentas torturas recibidas a pesar de su embarazo.
Vilma RIAL dijo que María Graciela le comentó que le iban a dar una inyección y la iban a llevar al hospital. Ricardo PEREZ manifestó que dos guardias comentaban en voz baja que la embarazada “se había ido” y que le dio la impresión que eso hablaba de algún traslado. Isabel TRIPODI, Julio LEDE, Oscar MEILAN, José Luis ROBINSON, Pablo BOHOSLAVSKY la ubicaron con nombre y apellido, la conocían todos ellos de su militancia en la universidad. Describieron cuanto pudieron saber sobre el paso de ella en el centro clandestino y las condiciones en que estaba en ese lugar, y cómo transcurría su embarazo. También da cuenta de una mujer embarazada la documentación de Inteligencia sobre interrogatorio de Ma. Cristina PEDERSEN. Felicitas BALIÑA y Estrella MENA que estuvieron secuestradas en el Batallón de Comunicaciones y fueron interrogadas por el mayor CERDA, en días posteriores al secuestro de IZURIETA. A ella les exhibió una foto carnet de una mujer y le dijo “esta es la corta”. BALIÑA la conocía perfectamente porque era amiga de su hermano. En relación a la prueba del embarazo y nacimiento del hijo, ella fue vista y oída en el Centro Clandestino hasta mediados de diciembre del 76, que su embarazo estaba muy avanzado. Los testimonios dan cuenta que sus captores la hacían caminar alrededor de una mesa, hablaba con los guardias y le asignaban alguna tarea ahí. Según relata Juan Carlos MONGE, a Graciela IZURIETA le brindaron precariamente atención médica. Esta sobrevida tiene que ver exclusivamente con la intención que tuviera su hijo: ella fue reducida a un instrumento, era “algo” que tenía que dar un hijo. El particular trato que recibió, lejos de ser un gesto de humanidad, fue requisito imprescindible para que gestara, luego la madre, Graciela Izurieta era transformada en un envase sin utilidad. A esa tortura debe adicionarse la certeza que IZURIETA tenía que Ricardo GARRALDA, su pareja, había sido fusilado.
Se trata de una víctima que a los 23 años llevó adelante la gestación de su hijo, en cautiverio, siendo torturada y allí supo que habían fusilado a su pareja, y en esas condiciones llegó a dar a luz, sabiendo ya que se apropiarían de su hijo y la eliminarían. Hay una carta que María Graciela escribió a sus padres desde el centro clandestino y que Felipe AYALA, uno de los guardias del centro clandestino, que usaba el alias “chamamé” se la llevó. Graciela comenta en esa carta comentando que estaba embarazada y que GARRALDA ya no podría conocer al hijo. Alicia PARTNOY declaró que Zulma Izurieta le comentó que “chamamé” había sacado esa carta del centro clandestino. La carta está dirigida a sus padres, en algunos de sus párrafos, dice que le escribe “después de 132 días de silencio”, que ha sufrido mucho, que en poco tiempo la llevarían a Villa Floresta y que esperaba “poder abrazarlos para las fiestas”. “El bebé que tengo haciéndome crecer la panza y pateándome, es hijo de Marcelo, pobrecito, que ya no va a poder conocerlo nunca…”. Sigue su carta: “…es por el bebé que estoy viva”:  Tenía la plena conciencia que su función era gestar su hijo, y nada más. Sobre el homicidio de María Graciela IZURIETA, Ma. Eugenia FLORES RIQUELME e Isabel TRIPODI coincidieron en que un guardia que podría ser “chamamé” comentó abiertamente que a la embarazada la habían tirado al mar, junto al matrimonio GONZALEZ y JUNQUERA al mar, y a una chica bioquímica, se refieren a Dora MERCERO. Nélida DELUCCHI por su parte, dio cuenta que “chamamé” en una de las “visitas” que hizo a su casa, le comentó que a la chica embarazada la habían matado.  El cuerpo de María Graciela se encuentra aún desaparecido, y lo que sigue a ello: a Martía Graciela IZURIETA la mataron y desaparecieron, a Ricardo GARRALDA lo mataron, el hijo de ambos sigue apropiado, a su hermana Zulma IZURIETA la mataron, el padre ha fallecido, la madre vive aún, pero no hemos podido contar con ella en el juicio, dado el estado de dolor y agotamiento. El efecto de estos hechos, es permanente y es prolongado por el pacto de silencio. Prueba documental del caso: expediente te. 94 y el 868, el expte. 57334 y el 57341, documentación en caja 7, donde están los cuerpos de escritura que acreditan que la carta era de María Graciela, informe de Abuelas de Plaza de Mayo, causa 15142, expte. 56882, expte. 49386, expte 49628, expte. 50146 de la CFABB. María Graciela había sido incluida en los listados de Inteligencia ya repasados. Existe también en la causa un documento del Ejército Argentino firmado por GONZALEZ CHIPONT, donde este oficial del Ejército dice y firma, pidiendo un ascenso y que le reconozcan los servicios prestados, por haber cumplido la misión del Ejército. Como prueba de “ lucha contra la subversión” y entre otros “enfrentamientos y aniquilamiento de los delincuentes subversivos” menciona los de: DEL RIO… IZURIETA, GIORDANO y ACEVEDO. Señala el firmante que estos hechos  pueden ser avalados por las siguientes personas: AZPITARTE, VILAS, CATUZZI, ÁLVAREZ, CONDAL, O’DONELL, SAINT JEAN y MENDEZ. Por último menciono un documento de Inteligencia donde se da cuenta de un enfrentamiento armado y abatimiento de cuatro “extremistas”, conocido como “la masacre de ‘El pibe de oro’”. Se refiere a Zulma Araceli IZURIETA, hermana de Graciela Mariela, también “integrante de la banda de MONTONEROS que fuera abatida por las fuerzas legales en Bahía Blanca”. En síntesis María Graciela IZURIETA fue secuestrada el 26/7/76, trasladada a “la escuelita”, allí transcurrió su embarazo, luego fue ultimada y desaparecida y su hijo apropiado.