miércoles, 1 de agosto de 2012

Alegato de fiscalía. 8.26 Eduardo Mario Chironi.


doctor CÓRDOBA (Fiscal) Caso Eduardo Mario CHIRONI: quien fue secuestrado en la ciudad de Viedma, para el momento de su secuestro a mediados de diciembre de 1976 ya tenía sus compañeros secuestrados, y él mismo había comenzado a ser vigilado y perseguido con esos fines. Por eso el 9 de diciembre de 1976 viajó junto con su padre y hermano para gestionar frente a PAEZ la posibilidad de continuar en libertad. Según relato su hermano Fernando, este encuentro se llevo a cabo en dependencias del Destacamento de Inteligencia 181. PAEZ interrogó a CHIRONI y luego les dijo que estaba todo bien.
Una vez que regresaron a Viedma la persecución sobre ellos no cesó y tomaron conocimiento que  la orden de captura estaba en manos de FORCHETTI. Esto llegó a conocimiento de BERMEJO, abogado socio del hermano de CHIRONI, FORCHETTI le dijo que la orden de captura la iba a cumplir “por derecha o por izquierda”.
Ante la imposibilidad de eludir su secuestro CHIRONI se presentó ante FORCHETTI y allí perdió su libertad. Esto ocurrió el 13 de diciembre de 1976, aproximadamente a las 18:00 horas cuando quedó bajo el poder de FORCHETTI. Hay al respecto documentación en la causa donde se informó que en el libro de detenidos, que luego destruyeron, el jefe de la Delegación Viedma constató que Eduardo Mario CHIRONI ingresó detenido a disposición del V Cuerpo en esa fecha.
Tras dos días de estar en ese lugar CHIRONI fue trasladado en un Falcon verde conducido por ABELLEIRA, en principio al aeropuerto donde fue vendado y encapuchado y tirado en la parte trasera de un vehículo. Al ser descendido del auto horas después, pudo percibir que estaba en una dependencia militar y recordó haber visto un cartel del Estado Mayor del V Cuerpo, concretamente del Departamento de Logística. Al día siguiente de estar allí fue trasladado en un trayecto corto, hasta “la escuelita”. En tanto, ABEL que fue el otro secuestrado que fue trasladado por ABELLEIRA en ese traslado de Viedma a Bahía Blanca fue llevado directamente a “la escuelita”.
CHIRONI continuó vendado y atado, sometido a interrogatorios permanentes. Si bien es difícil establecer grados de tormento, según los testigos que declararon al respecto fue una de las personas más torturadas en el lugar, al punto  tal que en ocasiones perdía el conocimiento y deliraba, como consecuencia de las  torturas que le aplicaban.
De eso dio cuenta RIAL, MEILAN, GARCIA SIERRA y MONGE. A partir de la información que le arrancaban en la tortura, la Inteligencia la transmitía al grupo de tareas de Viedma, a cargo de FORCHETTI, quien junto con CONTRERAS, intentaban corroborar y sacar frutos de esa información, allanando en principio la casa de los padres de Cristina CEBOLI o del propio CHIRONI. Un claro ejemplo de como la tortura estaba dirigida a continuar con la represión, y como el grupo de tareas de Viedma consumaba y constataba con violaciones de domicilio, en una actuación claramente enmarcada en el plan represivo. CHIRONI estuvo cautivo en el CCD hasta el 24 de diciembre de 1976 cuando fue llevado a la UP4. Cuando ingresó a la unidad carcelaria su estado de salud era muy grave: tuvo tres paros cardíacos, sin que SELAYA que era el director jefe de la cárcel y responsable de las condiciones en que tenía a las personas, haya dispuesto alguna atención médica. CHIRONI se salvó por reacciones de su propio organismo. De esto dieron cuenta ROBINSON, MONGE, MADINA FRESCO, AYALA, BERTANI -con quien compartía celda-.
También fue reconocido por el médico Gerardo RODRIGUEZ, quien se desempeñaba en Sanidad de la UP4.
Si bien CHIRONI ingresó el 24 de diciembre, su familia se enteró tres días después, lo que no deja de ser revelador, porque SELAYA a la “comunidad informativa” la nutría con información el mismo día que se efectuaban los ingresos. La actividad prioritaria tanto en el ’76 como en el ’77 era orientada a la “comunidad informativa”. Los detenidos tenían que arreglárselas como podían para comunicarse con sus familias.
Cuando la familia lo vio el 31 de diciembre no lo reconoció por el estado en que se encontraba: estaba golpeado, con los ojos hinchados, con quemaduras y apenas podía caminar.
Su mujer CEBOLI declaró que cada visita significaba para ellos el sometimiento a situaciones vejatorias en la requisa, por parte del personal penitenciario.
Eduardo CHIRONI fue otro de los trasladados el 22 de agosto de 1977 a Rawson, veremos al fundamentar las responsabilidades, que ese traslado fue ordenado por FANTONI. La fecha y oportunidad fue determinada por  DELME, Jefe de Registro y Enlace y fue MIRAGLIA quién dispuso los medios y personal para ejecutar ese traslado, que se realizó también en condiciones de tormento, con personas atadas, vendadas y sometidas a continuo maltrato.
Si bien el ingreso de CHIRONI a la UP4 ocurrió el 24 de diciembre de 1976 el decreto PEN 1/77 es del 3 de enero de 1977.
Durante todo el tiempo que CHIRONI permaneció secuestrado y desaparecido, su familia hizo numerosas gestiones, llegando incluso a hablar con CATUZZI, quien formuló la frase que ya fuera analizada, respecto a que el sufrimiento de CHIRONI lo purificaría.
Remarco que como consecuencia de las graves torturas padecidas, se le produjeron lesiones gravísimas que no cesaron con su libertad ni el cese de maltrato. En el año ’83 se le extirpó un testículo y a raíz de una quebradura de costilla, lesión que nunca fue tratada mientras estuvo privado de libertad, se le produjo una fibrosis muscular que derivó en un cáncer y determinó que el 23 de septiembre de 2008 Eduardo CHIRONI muriera.
Fueron también llevadas en su cuerpo, durante el tiempo que vivió Eduardo, las marcas de las quemaduras en su espalda, las heridas en el maxilar y cortaduras en las muñecas producto de las ataduras.
Los hechos fueron corroborados por las propias declaraciones de la víctima, y los testimonios de CEBOLI, Fernando CHIRONI, BERMEJO. La prueba documental: expte. 17 y expte. 862 CFABB, el Decreto PEN 1/77, legajo CONADEP 473, ficha individual de cárcel. Agrego como dato de interés una carta de puño y letra de PAEZ a la familia CHIRONI, enviada el 12/5/08. Allí PAEZ desde Campo de Mayo le dice a Juan Fernando CHIRONI que  en mayo del 2007 el Juez ALVAREZ CANALE le hizo leer las manifestaciones de BENAMO respecto a las torturas recibidas. PAEZ escribió “lamentablemente los responsables o están muertos o están impedidos de declarar”.
En este debate vimos cómo se ubicó a PAEZ en la sala de tortura donde estaba recurrido BENAMO. O sea no es cierto que los responsables estén muertos o impedidos: PAEZ es el responsable directo de esas torturas, pese a lo que diga en esa carta.
Luego PAEZ dice: “siempre he manifestado que la población civil sabía más de lo que pasaba en el lugar de detención que nosotros, que estábamos enclaustrados en nuestro trabajo.” Y define a su familia, a la propia de PAEZ y a la de CHIRONI, como “dos familias afectadas por esta guerra entre hermanos, que como tal por ahora no le veo solución.” También menciona allí “recuerdo la planificación de la ‘operación trigo’, realizada a pedido de los agricultores de la zona triguera de Buenos Aires amenazadas por los MONTONEROS, que les iban a quemar los campos.” O sea recuerda bien PAEZ la planificación de esos operativos en esta carta y sobretodo, resalta que su familia está afectada, se pone él como víctima.
Documentación de Inteligencia: ficha DIPBA de Mario CHIRONI, catalogado DS, hay un seguimiento posterior del año ’82 donde se lo ubica a Eduardo CHIRONI con cada uno de sus antecedentes, incluso su domicilio, la patente de su auto, la escuela donde da clase su mujer (exhibe). Luego  en la ficha de ABEL figura  como un asiento sin fecha que ABEL estaría vinculado a ENTRAIGAS (otro de los secuestrados de Viedma) e integrantes del “grupo CHIRONI”, como responsable de algún grupo político. En el año ’79 hay documentación que como “factor político” lo sindica como MONTONERO. Ahí en pantalla donde se habla de un “factor político” a partir del relevamiento de datos del hermano de CHIRONI (MONTONERO indicado en la ficha).
También como información de Inteligencia, hay una comunicación que  hizo SELAYA del ingreso de Eduardo Mario CHIRONI a la U4 y la comunicación estrictamente confidencial y secreta, al Jefe de Contrainteligencia de la Prefectura Naval Argentina. Al mismo tiempo informaba en ese mismo documento de libertades, ingresos. Había un reporte permanente producto de  acuerdos previos, una información que fluía desde la decisión de este  jefe de unidad en el interés de seguir ubicando dónde estaba la víctima y qué información se podía obtener.
En síntesis se ha probado en este juicio que Eduardo Mario CHIRONI fue secuestrado el 13 de diciembre de 1976 en la Delegación de la PFA en ese entonces a cargo del comisario FORCHETTI, trasladado al Comando del V Cuerpo de Ejército el 15 de diciembre de 1976, ingresado a “la escuelita” donde fue interrogado y sometido a torturas; luego ingresado a la cárcel de Villa Floresta  el 24 de diciembre de 1976, donde ingresó en un estado grave de salud. Trasladado el 22 de agosto de 1977 a la cárcel de Rawson y recién recuperó su libertad en marzo del ’78.