miércoles, 1 de agosto de 2012

Alegato de fiscalía. 8.86 Masacre de “El Pibe de Oro”. Gustavo Yotti, Zulma Izurieta, César Giordano y María Elena Romero.


Caso “Masacre de El Pibe de Oro”: Gustavo Marcelo YOTTI, Zulma Araceli IZURIETA, César Antonio GIORDANO y María Elena ROMERO: ejecutada en abril/77 en cercanías de la localidad de General Daniel CERRI. Los nombrados fueron fusilados por los integrantes del equipo de lucha contra la subversión del V Cuerpo de Ejército que lo habían sacado previamente de “la escuelita”.
YOTTI tenía 18 años al momento de ser víctima de estos hechos, su familia y sus amistades lo apodaban “Benja”. Era alumno de la ENET nº1, militaba en la UES y era novio de ROMERO. Fueron secuestrados el 4/2/77 del departamento en que vivían en Caronti 43 de esta ciudad, en un operativo militar en que fueron reducidos, sometidos a tormentos y llevados al CCD “la escuelita”. La hermana de YOTTI viajó a BB y tomó conocimiento del secuestro de su hermano, fue al V Cuerpo sin obtener respuesta y como otros familiares, se enteraron en abril del ’77 del destino que sus captores habían decidido.
ROMERO militaba en la UES, estudiaba teatro, fue secuestrada con él en Caronti 43 el 4/2/77 y permaneció en cautiverio en “la escuelita” donde sufrió interrogatorios y torturas hasta su fusilamiento. Tanto ella como él fueron objeto de abusos sexuales, al momento de su ingreso al CCD también estaba allí su hermana Graciela ROMERO quien estaba embarazada. Al día siguiente en que fue fusilada, su hermana tuvo a su hijo en cautiverio.
IZURIETA era maestra, militaba en la JUP, la apodaban “la vasca” y tenía 24 años. Ella  en 9/76 vivía en Córdoba junto a su pareja GIORDANO y fue secuestrada en su trabajo en el Banco de Sangre de Córdoba, el 21/9/76 aproximadamente a las 19:00 horas, llevada al CCD “la perla” donde estuvo en cautiverio y sometida a torturas, luego fue llevada hasta “la escuelita” a fines de diciembre del ’76, donde continuó en cautiverio. El traslado desde “la perla” a “la escuelita” fue realizado por quien es mencionado con el alias “chiche”.
GIORDANO había estudiado en la ENET Nº1 de Bahía Blanca, vivía en Córdoba y lo apodaban “Bracco”. También secuestrado el 21/9/76 pero en su domicilio de calle Lavalleja, llevado al CCD “la perla” donde fue torturado, ellos compartieron cautiverio con KOUSMAN, quien declaró ante este Tribunal. Fueron trasladados en avión por “chiche” hacia Bahía Blanca. La madre de IZURIETA puso en conocimiento a su familia, y su madre Mariana MORO hizo gestiones que no dieron ningún resultado positivo.
Las cuatro víctimas fueron ultimados el 13/4/77 en un operativo  realizado por personal militar del equipo de lucha contra la subversión; hasta ese momento estuvieron en “la escuelita”, sacados el 12/4/77 previo adormecerlos con una inyección. Fueron abatidos en cercanías del paraje “Pibe de Oro”. La versión oficial fue la coartada de encubrir los fusilamientos presentándolos como un supuesto enfrentamiento con combatientes de un ejército irregular.
Ahí vemos la noticia del 14/4/77 publicada por La Nueva Provincia que dice “Fueron abatidos cuatro sediciosos”. El diario da la noticia según el comunicado del Comando de Zona V, que luego amplió la información que pertenecían a la banda de delincuentes subversivos  autotitulado MONTONEROS, de orientación marxista y leninista, que desde hacía meses los estaban vigilando.
Eso es cierto, hacía meses que los estaban vigilando en el CCD. Luego da la lista de estas víctimas.
Con las declaraciones de SOTO, MORO, PARTNOY, SANABRIA, MOYANO, Héctor YOTTI, LEDE, KOUSMAN, VOITZUK, LÓPEZ y las incorporadas por lectura de  GEUNA, MORO y María del Carmen MOYANO, queda comprobado que estas víctimas estaban cautivas en “la escuelita”, desde donde fueron sacadas para ser fusiladas. Además  la hipótesis de la acusación de un fusilamiento fueron corroboradas por Mariano CASTEX quien concluyó que, con el informe de necropsia realizado en la época, quedaba descartada la posibilidad real que hayan participado en un enfrentamiento, y que las versiones oficiales son incompatibles con las lesiones verificadas. También el referido expediente GONZALEZ CHIPONT donde él  admite haber participado en los abatimientos de estas víctimas, junto con MENDEZ y CONDAL.
Estas personas además de estar recluidas en cautiverio eran perseguidas mucho antes. Obra en la causa la carta de IZURIETA leída ante este el Tribunal.
En esa carta hay un párrafo de particular interés para este caso: “Díganle a Zulma que se cuide mucho, para que no tenga que pasar por lo que yo he pasado. Ellos saben que está en Córdoba con Bracco porque esa casa estaba en la última carta que me escribió.” Es decir que la persecución y captura eran inminentes. Graciela les dice en la carta que ya iban a tener noticias suyas. Esta carta es del 1/12/76, es decir 20 días antes que el Ejército los encontrara, para luego matarlos.
Obra también integrando la documental: la causa 94 CFABB, los legajos REDEFA 1091, 171 y 191, y  las  publicaciones del  V Cuerpo del Ejército donde obra ese falso enfrentamiento. También obra la ficha personal de GIORDANO del año ’75 ante la  DIPBA del 23/9/75 archivada en la Mesa DS, dice como antecedentes sociales que es MONTONERO. Agrega que en el ámbito de la ENET nº1, se han efectuado averiguaciones que permitieron detectar que en el ámbito de la ENET hay un grupo identificado con la línea de MONTONEROS, que han creado últimamente problemas a la  Dirección del establecimiento, y mencionan a GIORDANO y VOITZUK. Esto es de agosto del ’75 y se ha observado que integró después la mesa de trabajo de la “comunidad informativa”.
Otra documentación del 15/4/77 (exhibe) en la cual se repasan los antecedentes de las cuatro víctimas de esta masacre. Al final dice este informe de Inteligencia “como dato ilustrativo es de hacer notar que los nombrados sustentan una  ideología marxista-leninista”. También están incluidos ellos, particularmente IZURIETA en un esquema de un grupo MONTONEROS.
En síntesis ha quedado probado que YOTTI y ROMERO fueron  secuestrados de su domicilio de Bahía Blanca el 4/2/77, luego llevados a “la escuelita” donde fueron interrogados y torturados; en tanto  IZURIETA y GIORDANO fueron secuestrados en Córdoba, recluidos y torturados en el CCD “la perla”, desde donde fueron trasladados a “la escuelita” y desde este último CCD fueron retirados los cuatro para ser fusilados el 13/4/77, en el paraje conocido como “El pibe de Oro” sin haber recuperado nunca la libertad. Aquí están las últimas fotografías de las víctimas (exhibe en pantalla).
Respecto de las interpretaciones o intentos de explicaciones de por qué los acusados consumaban las desapariciones, y a veces hacían hacer aparecer los cadáveres, debe señalarse que dentro de las acciones retrógradas que podían llevar a cabo para aterrorizar a la población, la muerte era uno de los recursos, formaba parte de la concreción de las amenazas que públicamente hacían. Sustentan el Terrorismo de Estado que no solo necesita de la desaparición, sino de la muerte tangible como parte de un dispositivo de terror, sobre todo para los militantes jóvenes.
Estos hechos son los fastos de muerte del Terrorismo de Estado. Por último debo mencionar que una parte de los hechos quedará sin probar: un tormento que queda en la imaginación, cuya hondura no vamos a poder llegar nunca a percibir en su totalidad, cual es la tortura de alguien que sabe que va hacia su propia muerte.
Tenemos testimonios de innumerables víctimas que nos hablan del tormento de escuchar la tortura de otras personas, ver la inminencia de recibir esa tortura, pero nunca se podrá recabar el horror que ha de significar saber que se están recorriendo los últimos momentos de la vida, ver como se está desarrollando el operativo enfrente y saber que no hay ninguna salida.
De eso obviamente no queda ninguna prueba, porque la conclusión del accionar de los acusados en estos casos, es la muerte.
Lo único que nos queda son las imágenes de los cuerpos de las víctimas, que no pasaban en ningún caso de los veinte años (exhibe las fotografías en pantalla).
Con esto hemos terminado con los alegatos de los hechos y continuaremos con las responsabilidades, lo cual va a llevar en cualquiera de los casos bastante tiempo.
Presidencia: para mantener la uniformidad y continuidad, vamos a pasar a un cuarto intermedio para mañana a las 9: 00 horas.
Se levanta la sesión.