miércoles, 1 de agosto de 2012

Alegato de fiscalía. 8.27 Oscar Amílcar Bermúdez.


Caso de Oscar Amilcar BERMUDEZ: fue secuestrado en Viedma  el 7 de enero 1977 aproximadamente a las 6:00 horas, cuando iba a su trabajo fue interceptado por tres personas que lo detuvieron, de sus secuestradores reconoció al comisario FORCHETTI y al suboficial CONTRERAS. Ambos subieron al camión donde iba circulando BERMUDEZ, luego de reducirlo FORCHETTI le puso algodones en los ojos,  lo vendó y esposó, a partir de allí el camión fue manejado por otro de los agentes operativos, CONTRERAS. Lo llevaron hasta cercanías del aeropuerto de Viedma, donde fue llevado a otro vehículo.
Pese a que los reconoció, tanto FORCHETTI como CONTRERAS le dijeron ser de la AAA y venir operando desde el sur. Lo pasaron a una camioneta en que lo trasladaron hasta la guardia del V Cuerpo y de allí llevado a “la escuelita”. Desde el ingreso mismo, fue torturado e interrogado. El primer lugar donde lo tiran fue al lado de Oscar MEILAN, a quien pudo reconocer. Tomó contacto allí con Darío ROSSI a quien BERMÚDEZ recordó preguntando por su esposa Esperanza MARTÍNEZ y su hija Carola, a quienes no volvería a ver.
Debajo del camastro donde fue colocado y atado ROSSI, refirió BERMÚDEZ que estaban ÁLVAREZ y GON.
En las sesiones de tortura reconoció a “el tío” y “laucha”. Le hicieron firmar papeles en blanco, y sufrió además golpes, latigazos, simulacros de fusilamiento.
Tanto el secuestro como la desaparición de BERMÚDEZ fueron atestiguados por Celestino FERNÁNDEZ y BRINGUE.
En el cautiverio fue percibido por Oscar MEILAN y MADINA FRESCO. Su salida de ese lugar fue con VILLARROEL, CRESPO y MEILAN. Fueron amenazados para que no dijeran lo vivido allí.
A Villa Floresta llegó el 17 de enero de 1977, al momento de llegar quedó bajo el control inmediato de Leonardo NUÑEZ, ante quien le quitaron las vendas. Fue puesto a disposición del PEN el 19 de enero de 1977, dos días después de haber ingresado, y recién quince días después pudo avisarle a su familia, pese a que la Dirección del Penal nutría a los servicios de Inteligencia el mismo día del ingreso.
Noemí BRINGUE, esposa de BERMUDEZ, dio cuenta de las vejaciones que el personal penitenciario le aplicaba en las visitas y también de las gestiones que personalmente realizó ante el V Cuerpo, para saber dónde estaba y cuándo iba a ser liberado, donde era atendida por DELME, quien firmaba luego las liberaciones. No es casual que haya sido quien atendía y administraba la información ante los familiares, sobre todo teniendo en cuenta que él tenía el registro de quién estaba en “la escuelita”, quién en la cárcel y qué información le daría a los familiares angustiados.
Esta actuación por un lado pública y por otro lado secreta de DELME, se complementa con las declaraciones de los testigos y la documental que se está aportando en estos alegatos.
Una vez en la cárcel, BERMÚDEZ estuvo alojado en el pabellón de “presos políticos” o “internos especiales”. Sometido también allí a sesiones de interrogación y torturas. NUÑEZ, ayudante de MIRAGLIA en ese entonces, lo sacó de la celda y lo llevó a su propia oficina, donde fue interrogado primero encapuchado. Refirió BERMÚDEZ ante el Tribunal que el interrogador era CORRES, el mismo del CCD. Es decir que durante la  jefatura de MIRAGLIA, los interrogadores del Departamento 2 de Inteligencia tenían la cárcel y los detenidos a disposición, para obtener algún dato más que quisieran corroborar. BERMUDEZ fue trasladado a la cárcel de Rawson y recuperó su libertad el 23 de diciembre de 1978, más de dos años privado de libertad.
Prueba documental: expte. 12 Y expte.86-4 CFABB y la documentación de Inteligencia, que da cuenta que desde el año ’71 integraba las fichas de Inteligencia, que primero detectó que era bibliotecario de la UNS; luego en el 75 fue uno de los cesanteados por REMUS TETU. Ahí vemos la ficha de Inteligencia de la DIPBA, ya en el ’75 con el domicilio que tenía en Bahía Blanca (exhibe). Esa cesantía que mencioné es lo que según relató BERMÚDEZ, lo llevó a radicarse en Viedma para tratar de resguardar su libertad y su vida. En la misma ficha DIPBA, consta  en la Mesa “DS”  que en enero de 1977 pasó a disposición del PEN por una actuación de MONTONEROS en Viedma.
En otro de los documentos deja de ser MONTONERO para pasar a ser troskysta, puede verse que había una variación antojadiza de su integración a agrupaciones “enemigas”, de parte del personal de Inteligencia. En otra ficha es considerado Troskysta, se desempeñaba en ese entonces como empleado administrativo y se lo vincula con actividades del ERP. En ese mismo documento se menciona a DEL RÍO y BOMBARA, por ejemplo. En otra de las documentaciones vemos que el 17 de enero de 1977 MIRAGLIA le comunica al Departamento 2 – Inteligencia, el mismo día que ingresa BERMÚDEZ (la víctima tardó quince días en informarle a la familia). No era una comunicación a cualquier organismo, era al departamento a cargo de ÁLVAREZ, con TEJADA como jefe de división.
Diez días más tarde de esa comunicación MIRAGLIA sigue enviando comunicaciones a la División Inteligencia del Servicio Correccional, donde manda fotos y negativos de “Internos subversivos”, de BERMÚDEZ y CRESPO. En la ficha de la UP4 consta la fecha del secuestro, el 7 de enero de 1977. la información del día que fue secuestrado, lejos de perderse y ser una circunstancia ajena al Servicio Penitenciario, si era una actuación legal debería constar la fecha de pase a disposición del PEN. Esa fecha era registrada incluso y llegaba a conocimiento del Servicio Penitenciario.
Sigue siendo fichado, en el año ’84 lo siguen relacionando con CHIRONI, CRESPO, también allí mencionan a VOITCUK, STIRNEMANN, GÓMEZ MOLINA. Hubo un seguimiento previo a su secuestro y posterior a la información arrancada en la tortura.
En la audiencia BERMUDEZ reconoció a FORCHETTI y CONTRERAS, lo había hecho ya en el ’85 durante un careo.
En síntesis cierro el caso diciendo que se acreditaron las circunstancias del secuestro el 7 de enero de 1977, el traslado a Bahía Blanca, su permanencia en “la escuelita”, las condiciones de cautiverio, el traslado a Villa Floresta, los interrogatorios y tormentos que allí le aplicaron, su traslado a Rawson en abril del ’77 hasta su liberación en diciembre del 78.
Presidencia: El Tribunal va a hacer un cuarto intermedio de quince minutos.